Las destructoras de documentos, tú guardian de la privacidad

Destructoras de documentos

Destructoras de documentos

Las primeras destructoras de documentos fueron fabricadas para los servicios de inteligencia de Estados Unidos, sin pensar que años después se fabricarían en serie para todo tipo de empresas.

La principal función de una destructora de documentos es como dice su nombre, destruir los folios y papeles comprometidos para evitar que nadie pueda tener acceso a la información.

Es cierto que la mayoría de los papeles que tiramos no tienen la consideración de documentos secretos, pero en la práctica, con esta creencia lo que hacemos es seguir la tendencia de tirarlo todo, sin tener en cuenta que en la documentación que acaba en la papelera hay: facturas con precios de coste, copias de escritos, extractos del banco, fotocopias de DNIs,… etc.

Nos planteamos entonces una cuestión. ¿A Vd. le gustaría que alguien se encuentre una fotocopia de su carnet de identidad? , por supuesto que no, como tampoco a nadie nos gustaría que algún desaprensivo tenga nuestro número de cuenta bancaria, ni siquiera el listado de llamadas de nuestro teléfono móvil.

Pues esto es lo que se tira a la papelera en forma de bola de papel o en el mejor de los casos en trozos de papel fáciles de recomponer.

Las destructoras de documentos, son verdaderas guardianes de nuestros secretos, ya que no dejan escapar ni uno; y lo mejor de todo es que se pierde más tiempo arrugando el papel que metiendo los folios en la destructora. Y digo metiendo los folios, porque en realidad es lo único que tenemos que hacer, directamente en la boca de la destructora y esta se encarga de lo demás.

Lo que hace la trituradora de papel es “tragarse” los folios, y no de uno en uno, ya que dependiendo del modelo, se pueden meter muchos más de golpe. Nosotros no hacemos nada más; la máquina lo que hace es triturar el papel en tiras o en partículas tan diminutas que ni el Campeón Mundial de Puzles podría volver a recomponer.