Collar anti-ladridos por ultrasonidos

Perros ladrando

Perros ladrando

Con la aparición de los dispositivos que evitan los ladridos de los perros, son muchas las personas que se interesan por estos aparatos electrónicos y especialmente por sus resultados, aunque para conocer la efectividad de estos collares no está de más saber cómo funcionan y porqué son efectivos.

Los collares anti-ladridos en realidad son aparatos que van cogidos al collar del perro formando un conjunto collar-aparato. La parte funcional de este collar es la centralita cuya caja o carcasa adopta varias formas aunque lo principal es lo que va dentro, la parte electrónica.

Estas centralitas electrónicas están compuestas por un micrófono sensible que es el que recoge el ladrido del perro para activar el funcionamiento del sistema anti-ladridos aunque algunas centralitas en lugar de micrófono incorporan otros sistemas de captación del ladrido para  evitar que la centralita capte los ladridos de otros perros cercanos.

Si no hay ladrido, el micrófono o el detector permanece inactivo y el sistema electrónico también.

Activación del collar

Cada modelo de collar funciona de una manera, así que nos vamos a centrar en dos de los más vendidos de la marca Yatek, el Stop Bark y el USC02 , modelos muy similares que funcionan mediante generación de ultrasonidos.

Estos collares detectan los ladridos del perro portador del collar mediante vibraciones de alta frecuencia, por lo que la captación es rápida y segura

Cuando el perro ladra,  este sistema capta el ladrido y automáticamente emite un sonido cuya frecuencia está por encima del umbral de audición del oído humano y por tanto nosotros no oiremos nada, pero el perro sí que capta estos sonidos  y lo que oye es un pitido insoportable.

Eficacia del ultrasonido

El ultrasonido para el perro aunque es inofensivo le resultará molesto , así que lo primero que hará será dejar de ladrar tras esa llamada de atención.

Algunos perros tercos prueban de nuevo a ladrar, pero nuevamente reciben la llamada de atención, así que tras varios intentos, el animal asociará su ladrido al pitido y entenderá que el aparato que lleva en su collar solo emite el fastidioso pitido cuando ladra.

A veces sucede que el perro se olvida que lo lleva puesto, pero cuando ladra recupera la memoria, por lo que los ladridos serán cada vez más espaciados, y en unas dos semanas el perro se habrá quitado la costumbre de ladrar indiscriminadamente.

Función de voz

Algunos collares como el USC02 incorporan un nuevo sistema que complementa con los ultrasonidos y que permite grabar su propio mensaje que el perro oirá cada vez que se activa el collar.

El USC02 puede utilizarse con o sin este sistema de voz, tal y como funciona el Stop Bark, o bien se puede anular el sistema de ultrasonidos y utilizar en su lugar la grabación de sonido con las órdenes verbales del amo aunque también podemos dejar activas ambas cosas, voz y ultrasonidos al mismo tiempo.

Los collares anti-ladridos. ¿Son seguros? ¿Son eficaces? ¿Cómo funcionan?

Perros ladrando

Perros ladrando

Educar a un perro no es taréa fácil pero el comportamiento de su mascota depende precisamente de que reciba un buen entrenamiento desde cachorro, y si esta es correcta, nuestro perro responderá a las órdenes que nosotros le vayamos dando.

Cuando al perro no se le ha entrenado bien, su comportamiento podríamos decir que es mas salvaje o en palabras mas suaves, no tendrá un comportamiento social; lo que conocemos por “estar amaestrado”.

Los perros no hablán, pero se expresan a su forma; por ejemplo si está contento o buscando, moverá el rabo de determinada manera; si está atento o pendiente, levantará las orejas, si está tranquilo sencillamente estará tumbado y relajado, y si se vé amenazado o retado seguro que ladrará.

Si el perro está suelto en una parcela, le ladrará a todo aquel que se acerque, especialmente si es de noche, y todo esto es porque hay ciertas cosas que va comprendiendo desde que es cachorro.

El perro sabe cual es su casa, cual es su territorio y quienes son sus amos, por eso generalmente todos aquellos que vengan con su amo, serán bienvenidos, sin embargo todos los que vengan sin que su amo esté presente puede que no sean bien recibidos por el animal.

Sea por una u otra razón, existe una solución para que su perro no ladre indiscriminadamente, y simplemente se trata de un collar.

Se trata de un collar que incorpora tecnología electrónica y funciona de manera automática. Así que cuando queramos que nuestro perro no ladre, basta con ponerle el collar y dejará de ladrar mientras lo lleve puesto.

El sistema funciona de la siguiente manera:

El collar incorpora un sensor que capta el ladrido, y pone en marcha un vibrador o un estímulo eléctrico de muy bajo nivel, dependiendo del tipo de collar, que el perro entiende como un aviso molesto y aprenderá rápidamente a no ladrar innecesariamente.

Cuando el perro deja de ladrar, el collar deja de emitir impulsos, así que enseguida lo entiende y lo asocia.

El perro se dá cuenta que cuando ladra recibe una pequeña descarga que le resulta molesta; no sabe lo que es, pero enseguida aprende que si no ladra, el collar deja de molestarle.

Siempre hay algunas personas que opinan que esto es un maltrato, y eso es por el desconocimiento que tienen sobre el collar antiladridos, ya que si fuera peligroso ni siquiera se fabricaría. Estas personas asocian la palabra descarga con una descarga de electricidad, como si el perro “metiera” el hocico en un enchufe de luz.

La luz de una casa funciona a 220 voltios y resulta peligrosa, pero el collar funciona con una sencilla pila de 4 voltios, por lo que la potencia del collar es insignificante. Los collares antiladridos no maltratan a los perros.

Los animales sufren cuando se les castiga, se les golpea o se les maltrata, pero al igual que un silbato de ultrasonidos sirve para corregirlo y no le rompe los tímpanos, un collar antiladridos no electrocuta a los perros.

La descarga en realidad es un estímulo similar a una pequeña vibración y además dura apenas medio segundo; el collar ha sido desarrollado por expertos en comportamiento animal, y es usado por muchísimos entrenadores caninos.

Además el sistema reconoce el ladrido del perro, y no se produce el estímulo si es otro perro el que está ladrando. El comportamiento del perro depende del amo, y en ningún caso se le puede poner el collar al animal las 24 horas al día, sino usarse solo en las horas que no queremos que el perro ladre arbitrariamente.

El dueño del perro como educador, debe decidir cuando no debe ladrar su perro y evitar molestias a los vecinos. De esta manera nuestro perro educará su comportamiento y entenderá que su dueño no quiere que ladre.

Sus vecinos quedarán encantados con el nuevo comportamiento de su perro y Vd. no tendrá que ponerse nervioso ni enfrentarse al animal cada vez que ladre.

Una vez que el perro se acostumbre a llevar el collar, podrá desconectar las pilas, ya que cuando le ponga el collar antiladridos, el perro entenderá que no tiene que ladrar.

Existen varios modelos, incluso con mando a distancia que es manejado por el dueño o el adiestrador, para enseñarle al perro cuando o en que situaciónes debe ladrar o permanecer callado.

De los modelos que ofrece el mercado español, destacaríamos los que distribuye la empresa Electrópolis, que cuenta con una amplia gama de collares educativos, que funcionan con vibración, por estímulos ó por ultrasonidos.

La elección de uno u otro modelo depende del tamaño del perro,  de su hábitat y de sus costumbres y Vd. como dueño es quien mejor conoce  al animal y sabrá que collar elegir para corregir su comportamiento.

Piense que estos collares no los usará continuamente, sino solamente para corregir el comportamiento indebido de su perro.

Déjelé que ladre en situaciones lógicas e impida los ladridos en todas aquellas situaciones absurdas que confundan al perro.

Recuerdo un caso en que un perro se mostraba amable con todo el mundo, y sin embargo ladraba a una señora que iba en silla de ruedas.

Como no se corrigió su comportamiento, este fue a más y la pobre señora dejó de ir a la finca de estos amigos, hasta que el dueño descubrío que todo era porque un chaval vecino de la finca, se acercaba por la valla con un quad y le hacía rabiar al perro, así que este asoció el quad y la silla de ruedas como el mismo enemigo y el pobre ladraba para defender su territorio.

Cuando el dueño del animal supo de esto, corrigió su comportamiento con un collar antiladridos con mando, y no tuvo que ponérselo mas que ese mismo dia hasta que el perro comprendió lo que su amo quería decirle.

No dude de la eficacia, ya que está fabricado precisamente para corregir el comportamiento en casos como este, y  los perros enseguida comprenden que pueden y no pueden hacer.

Y lo mejor de todo es que el collar puede usarse con otros perros para acostumbrarlos a que tengan un comportamiento mas social, así que si tiene mas de un perro, en principio le bastará con un solo collar.

Collares antiladridos

Collares antiladridos