La Cámara Oculta frente a infidelidades ocultas – La historia de Juan y Margarita.

Infidelidades

Infidelidades e infieles

Esta pequeña historia casi real, le va a sorprender igual que al protagonista y el motivo de escribirla es precisamente entretenerles un rato y hacerles reflexionar.

Todos conocemos el planteamiento de una botella de litro que contiene medio litro de líquido. ¿Esta medio llena o medio vacía? Seguramente será cuestión de cómo cada uno vemos las cosas, o quizá como nos interesa verlas; esta es la historia:

Juan y Margarita son una pareja perfecta; son amigos, son liberales, son amantes y sobre todo se conocen… o al menos eso creen ellos, porque una vez que no están juntos, ninguno tiene una cámara oculta para ver al otro.

A tres días del cumpleaños de Marga, su marido no sabe que regalarle y se le ocurre una genial idea. Hace tres años le regaló un álbum con todas aquellas fotos que ella tenía olvidadas en el cajón y a Marga le encantó, así que la sorpresa para ese día va a ser regalarle una película filmándola con una cámara oculta a la que Juan le va a poner título: “Pasatiempo divertido”

Así que Juan pone manos a la obra y entra en google y escribe: Comprar camaras espías; accede en una web y compra una mini cámara de alta resolución activada por voz, y el día de su cumpleaños la coloca en el salón oculta entre los libros del escritorio.

En la mesa del salón le deja un gran paquete que dentro tiene otro paquete más pequeño y dentro otro, así hasta veinte embalajes; y todo para ver la reacción de su mujer abriendo paquetes sin parar para que descubra que en el último paquete hay un estuche con un anillo de diamantes y una nota que dice “aquí tienes la mitad de mi regalo”, la otra mitad va a ser la película que luego le va a regalar donde filmará el inolvidable momento donde ella aparece abriendo sus regalos.

Cuando Juan llega a casa ella le recibe con un beso.

– Me encantó tu regalo, ¿Cuál es la otra mitad? – le preguntó Marga –

– A, no; esa otra mitad la tendrás mañana, cuando cumplas 37 años – contestó Juan –

Por mucho que le rogó su esposa, sabía que no podía desvelar la sorpresa, pues a la escena había que ponerle música y grabarla en un CD.

Así que Juan se llevó la tarjeta de memoria de la cámara espía para montarla en el ordenador de su trabajo, pero cuando visionó las imágenes se quedó más mudo que una película de Charlott.

Las imágenes que ha grabado la cámara no son las que él esperaba. En ellas aparece un tercer protagonista tomando café en el salón, después las imágenes son más explícitas y sorprendido visiona como su mujer besa apasionadamente a aquel hombre y ambos desaparecen de la escena.

Media hora más tarde ella vuelve al salón y comienza a abrir paquetes, hasta que encuentra el anillo. Después recoge todos los papeles, las dos tazas de café… y hasta aquí la historia.

Juan decide grabar la película pero sin poner las imágenes en las que aparece con su amante y mordiéndose la lengua llega a su casa.

– Aquí tienes tu regalo, feliz cumpleaños – dijo Juan –

– ¿Y esto? – preguntó Marga mientras cogía el DVD –

Ella ansiosa encendió la tele, puso el DVD y le dio al play… y mientras Marga miraba extrañada la película… Juan observaba por encima de las gafas la reacción de su esposa, que miraba sin parpadear.

– ¿Qué broma es esta? , ¿Ahora te dedicas a espiarme? – preguntó furiosa Marga –

– ¿No te gustan las sorpresas? – contestó Juan con otra pregunta –

No, no… es que no te entiendo, no entiendo nada… ¿Esto qué es?

– Esto es que yo quería darte una sorpresa mostrándote un video abriendo mi regalo y me tomé la libertad de colocar una cámara oculta.

– Y que más, que más me vas a decir… No es justo, me da igual lo que hayas visto, pero esto no me lo esperaba de ti. ¡ Que me espíes en mi propia casa !

– ¿Cómo dices? ¿Acaso no te gusta la sorpresa?

– Pero… – pregunto confusa Marga – ¿No has grabado nada más?

– Sí, claro, pero eso no entraba en el guión, mi intención era grabar esto. Lo demás está borrado, pues no era mi intención desconfiar de ti.

– Entonces…

– Entonces nada, aquí tienes tu regalo, seguro que no lo olvidaras nunca. Te lo he traído tal y como lo tenía pensado. Lo demás lo he borrado de la tarjeta, y ahora intentaré borrarlo de mi mente, pero creía que te conocía y ya veo que no tengo nada.

Juan se marchó  sin oír explicaciones, dejándole el regalo prometido.

camara espia

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