¿Dónde se compran las cosas? Un juego muy interesante… por José Ruiz

caja fuerte

caja fuerte

 

El pasado domingo me quedé sorprendido cuando jugaba con mis dos hijos en la casa de campo que utilizamos para pasar los fines de semana.

Mi hija Alicia es la mimada de la casa, y a sus cuatro añitos colabora como todos cuando ponemos la mesa, Raúl sin embargo con siete años es mas vago y se suele escapar de quitarla con la escusa de que tiene que estudiar, asi que normalmente después de comer, toda la familia nos inventamos un juego de preguntas y el que no contesta le toca quitar la mesa.

Mi esposa se coloca al lado de la pequeña para chivarle la respuesta cuando no la sabe, y eso alegra mucho a la niña, que salta de alegría anque no sepa pronunciar bien la respuesta.

A su hermano Raúl no se le ocurre otra cosa que preguntarle a su hermana que quién descubrió América, y sin que su madre le dijera nada al oído respondió “los españoles”, lo que nos hizo reir a todos un rato.

Despues la niña me dijo papi, ¿ jugamos a donde se compra?… y bueno es un juego que inventamos donde uno de nosotros pregunta dónde se compra una cosa que se le ocurra y tira la pelota al que quiere que conteste.

Parece fácil, pero la palabra prohibida es Supermercado, para darle mas juego al entretenimiento, y en alguna ocasión he dudado que contestar ya que tienes que contestar rápido. Así mis hijos aprenden mas cosas y pasamos un rato entretenido.

Claro que es fácil saber donde se compra un peluche, pero cuando preguntamos por un paraguas la cosa se complica y se nos ocurren muchas tiendas donde pueden venderlos. Pero como he contado al principio, cuando Alicia preguntó que donde se compra una caja fuerte, vi como la pelota de peluche me apuntaba directamente como si aquello fuera un concurso de televisión.

Cuando la pelota llegó a mis manos… dije ¿una qué?

– Una caja de caudales papá

Me quedé boquiabierto y más que nada porque pensé que como diablos sabía mi hija lo que era un maletín de seguridad, aunque luego me dijo que lo había visto en una película del Pato Donald y el Tio Gilito.

Sorpresivamente no supe que contestar, aunque tenía una ligera idéa de lo que era, yo creía que eso no lo vendían mas que en las tiendas donde compran la CIA y los agentes secretos, pero seguía sin contestar.

El juego no termina hasta que no contestas correctamente, pero como ninguno de los cuatro sabíamos donde se compra el dichoso maletín de seguridad, no tuve mas remedio que buscar en el interminable mundo de internet.

Google en mano y ocho ojos mirando la pantalla, mas sorprendido me quedé cuando resulta que lo encontramos, y además en España; no tuvimos que viajar a Disneylandia para preguntarle al Tio Gilito donde había comprado el suyo.

Lo venden en Electrópolis dijo Raul en voz alta, aunque tenía que haber contestado yo cinco minutos antes.

Así que movidos por la curiosidad nos adentramos en Electrópolis, y entré en la tienda para matar mi curiosidad y ver como era realmente un maletín de seguridad como el que algunas veces había visto en las películas de James Bond.

Era un maletín de diez litros de capacidad que venía con dos llaves y pesaba alrededor de catorce kilos, pero lo mejor es que estaba leyendo que era ignífugo y además resistente al agua.

Yo que creía que solo era para agentes secretos y mira por donde terminé comprando uno porque me llamó la atención lo de las homologaciones, que garantizaban una hora en el fuego sin que le pasara nada a nuestros DVDs, nuestras memorias USB y nuestros recuerdos.

Cuando llegó el mensajero a casa, abrimos el paquete y efectivamente era tal y como explicaban en la web. Así que metimos dentro algunas memorias que contienen miles de fotografías sobre todo de mis hijos, y por cierto también las ecografías de los dos; recuerdo imborrable de cuando ellos no eran mas grande que un puño, y ahora nuestros joyas están seguras.

Porque si se quema una joya, pierdes una pieza de valor, pero ¿que valor tienen las fotos de mis hijos, sino todo el oro del mundo?

Ese fin de semana en el campo jugamos en la sobremesa coincidiendo con el cumpleaños de mi esposa, esta le tiró la pelota a la pequeña y le preguntó ¿Dónde se compra un maletín de seguridad?, Alicia respondío sin dudarlo “en Electrooopolis…”