Las cajas o máquinas registradoras – Un poco de historia

Curiosamente la caja registradora la inventó James Ritty observando cómo funcionaba el cuentarrevoluciones un barco de vapor.

La principal idea que le rondaba la cabeza era como evitar que los empleados de su saloon no robaran dinero del cajón ni se equivocaran en las cuentas, así que creó la primera caja registradora del mundo, que la bautizó con el nombre de Ritty.

Eso fue en el año 1879, y al darse cuenta de que su invento resolvía un gran problema, la patentó cuatro años más tarde y poco después vendió la patente  a un avispado vendedor que enseguida vio lo que sería el gran negocio de las cajas registradoras y creó la National Manufacturing Company, que más tarde cambiaría su nombre por el de National Cash Register (NCR).

Desde 1906 que se le incorporó el motor eléctrico, se han ido perfeccionando y las de hoy en día cumplen todas las funcionalidades que se le puede pedir a una caja registradora de buena calidad.

Hoy en día las cajas registradoras se hacen imprescindibles en cualquier  comercio cafeterías por varias razones, aunque la principal es la sencillez de manejo, pues las más modernas cuentan con teclas alfanuméricas, lejos de las primeras que solamente tenían números del uno al nueve.

La incorporación de teclas con letras en las nuevas cajas registradoras, hace posible mostrar en los tikets el nombre de los productos, añadir promociones o vales descuentos, indicar el nombre del camarero que nos ha atendido o  poner cualquier cosa que el alfabeto nos permita para mostrar en el tiket o en la pantalla que el cliente va observando mientras se le están cobrando sus consumiciones.

La fabricación de las nuevas máquinas registradoras ya tienen signo de identidad y los clientes prefieren comprar calidad y elegir una marca de reconocido prestigio frente a las clónicas, seguramente por el servicio post venta donde las empresas fabricantes se llevan la palma gracias al servicio técnico y la garantía.

Los tiempos del cajón ya pasaron a la historia y si ya las tenían en 1906, ¿qué comerciante no la va a tener hoy en su tienda?

Si piensa en una caja registradora, plantéese comprar una con teclado alfanumérico por las ventajas que representa, sobre todo porque la diferencia de precio es mínima comparada con la que solo dispone de teclas numéricas y las ventajas de una y otra le acabará de convencer.

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3 comentarios en “Las cajas o máquinas registradoras – Un poco de historia

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